La pianista

 

Todos recordamos gracias a la gran difusión en los medios de comunicación, sobre todo en las cadenas de televisión de la condena a 7 años de cárcel  a una pianista por tocar el piano, siendo denunciada por su vecina. En este caso, no demasiado bien explicado en algunos medios, se pretendió acudir a la Jurisdicción Penal, en base a los daños psíquicos sufridos por la vecina denunciante, a causa de ensayos durante años, de la concertista de piano.

El tratamiento y protección contra los ruidos molestos que da la Ley de Propiedad Horizontal es el siguiente:

En primer lugar, las Comunidades de Propietarios, tienen potestad, cuando se aprueban sus Estatutos de prohibir determinadas actividades. Cada vez mas los nuevos propietarios, solicitan a los Promotores de Viviendas, que les enseñen los Estatutos que han o van a establecer para la Comunidad, con el fin, de intervenir en el ordenamiento particular de su Comunidad, a estos hechos nos tenemos que ir acostumbrando cada vez mas, a la participación de los compradores en el uso, y limitaciones que luego se les va a otorgar a los elementos comunes de los que también son propietarios.

¿Cómo se inicia el procedimiento que establece la L.P.H.?

La Ley de Propiedad Horizontal,  contempla un procedimiento a seguir que se inicia a instancia del Presidente o de cualquiera de los propietarios o vecinos, ante la situación de una actividad molesta incómoda y que consiste en la emisión de ruidos bien sean por aparatos como aires acondicionados, aparatos de música, instrumentos, televisiones … y un largo etc … En estos casos, el Presidente, es quién debe instar a quien realice la actividad, para que cese inmediatamente la misma, en otro caso, iniciar las acciones legales oportunas.  Si el infractor no cesa y persiste en su actividad y conducta, el Presidente deberá convocar una Junta General de Propietarios y en el orden del día, figurar la aprobación de la interposición de la correspondiente demanda y ejercitar la acción de cesación de la actividad molesta dentro de la Jurisdicción Civil.

El juez, una vez recibida la demanda y siempre que le fuere solicitado, podrá ordenar, con carácter cautelar la cesación inmediatamente de la actividad prohibida bajo el apercibimiento de incurrir en delito de desobediencia.

Podrá, asimismo, adoptar cuantas medidas cautelares fueran precisas para asegurar la efectividad de la orden de cesación.

Si la sentencia fuese estimatoria, dispondrá la cesación definitiva de la actividad prohibida, la indemnización de los daños y perjuicios que proceda y, asimismo, podrá establecer la privación del derecho al uso de la vivienda o local por tiempo no superior a 3 años, en función de la gravedad de la infracción y de los perjuicios causados a la comunidad.

Además, si el infractor no fuere, el propietario podrá declarar extinguidos definitivamente todos sus derechos relativos a la vivienda o local, así como su inmediato lanzamiento. Dicha sentencia, sin perjuicio de que pueda ser ejecutada provisionalmente, podrá ser objeto de recurso de apelación ante la Audiencia Provincial.

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